Piscina de partos

La piscina puede ser de gran ayuda para muchas mujeres en los momentos más duros de la dilatación, puede ser un lugar donde relajarse y flotar, donde liberar de peso el cuerpo y reponer energía en un parto largo. Algunas parejas no se sienten atraídas por el agua, pero la mayoría la tiene accesible como una herramienta más en la dilatación y/o el parto. 

Muchas matronas que acompañamos partos en casa bromeamos con que la piscina de partos es la "epidural" que nosotras tenemos, y es que aunque nada tiene que ver con eliminar la sensación de lo que está ocurriendo muchas veces nos alivia y relaja haciendo que todo sea más fácil. Siempre me sorprendió el drástico cambio en la cara de las mujeres al sumergirse en agua, la expresión de estar al límite antes de meterse en la piscina se ablandaba en una sonrisa dulce que decía con o sin palabras "¡mucho mejor así!".

Con el paso del tiempo he observado que el efecto del agua no es tan marcado en los partos de riñones, también así lo viví en mi primer parto, donde la presión en las lumbares era el mejor alivio.

 

La piscina de parto no tiene nada de especial, es como una piscina para peques pero mucho más alta. Es esa redondez, que da mayor libertad de movimientos que una bañera, y esa profundidad lo que nos permite ponernos de rodillas y que aún así quede sumergida nuestra barriga.

Nosotras tenemos 3 piscinas de partos, y en la semana 37 de embarazo dejamos una, junto con el resto de nuestro material, en casa de las parejas que quieran usarla. Tener una piscina de parto disponible supone preparativos y trabajo extra durante el parto, así que es algo a tener en cuenta, pero a nuestro parecer merece la pena. A continuación os indicamos qué necesitáis si sentís que os gustaría usarla, y  más abajo cómo prepararla y mantenerla. 

¿Qué necesitas tener?

  • Manguera nueva: que llegue desde el grifo del lavabo/bidet/ducha/fregadero hasta el lugar donde vaya a estar la piscina y haya al menos 2 metros más de margen. Es importante que sea nueva para que esté lo más limpia posible, ya que cuando se usa la propia agua es campo de cultivo para microorganismos. 

  • Adaptador al grifo: nosotras tenemos unos cuantos, pero como cada grifo es diferente puede que necesites comprar otro distinto. Corta un trozo pequeño de manguera y prueba el adaptador para asegurarte de que no hay grandes pérdidas que ralenticen el llenado en el momento menos oportuno

  • Colador: para sacar de la piscina membranas, tapón mucoso, coágulos o caca. 

  • Plástico para la piscina: para que se use por distintas personas la piscina lleva un plástico que la cubre internamente. Probamos a usar plásticos fuertes de pintor para esto pero rompían con bastante facilidad, así que ya que son difíciles de conseguir de la misma marca y medida que hace la piscina, hemos pedido nosotras unos cuantos y podéis coger uno de los nuestros al precio que los compramos, 35€

  • Colchonetas de yoga, mantas o cualquier otra cosa que se pueda poner debajo de la piscina y haga más mullido el suelo. El fondo de la piscina es hinchable pero suele ser insuficiente como acolchado si se está muchas horas dentro de la piscina

  • Asegurarse de que se tiene suficiente agua caliente: comprar una bombona de butano más si se tiene gas, llegar el depósito de gasoil si es eso lo que se tiene y tener ollas grandes para calentar más agua si se tiene un calentador eléctrico ya que normalmente son insuficientes para la piscina

Junto con la piscina que os prestamos vienen incluidos: hinchador eléctrico, bomba para vaciarla y un plástico para cubrirla como si fuera la "tapa" de una olla y así evitar que el calor se pierda. 

¿Cuándo preparar la piscina?

El momento perfecto depende de varios factores como el espacio que haya en casa, que haya o no animales que puedan pincharla, y si es nuestro primer o quinto parto. 

Personalmente el ruido del hinchador me resulta algo molesto así que he optado por dejarla hinchada en una habitación donde los gatos no tuvieran acceso en los días previos al parto, tuve contracciones regulares e indoloras durante varios días, pero otras mujeres me han dicho que para ellas no fue en absoluto molesto ese ruido, que al fin y al cabo no lleva más de 15 minutos. 

Nosotras solemos dar indicaciones a la pareja de cuándo empezar a llenarla de agua, habitualmente cuando estimamos por su actitud que la mujer se encuentra entre 3-5 centímetros de dilatación, más tarde cuánto más nueva es la experiencia de parir para esa mujer. 

¿Cómo prepararla?

Como las instrucciones de la piscina vienen en inglés hemos ido redactando descripciones, y recientemente editado un vídeo, de cómo prepararla que aparece a continuación.  

 

Antes de hinchar la piscina poner varias esterillas o mantas justo debajo para hacer el suelo aún más acolchado por si es un parto largo. Para protegerlas del agua podéis poner un plástico encima.

 

Preparar la manguera enganchada al grifo con los adaptadores para llenar la manguera cuando ésta esté hinchada. Aviso, este punto es el que más habitualmente da problemas, por eso no está de más hacer una prueba previa al parto. 

El ruido del hinchador eléctrico es bastante fuerte, y puede resultar desagradable. Empezar hinchando el óvalo inferior y luego hinchar el fondo y el asiento de la piscina. Hinchar bien el óvalo más alto de la piscina porque esa parte va a ser donde se apoye la mujer mientras está en el agua. 

 

Una vez hinchada y estando de parto debe recubrirse con el plástico protector que hace que sea "estéril" en cada parto. Tras eso empezar a llenarla con agua templada, ya que no se puede echar agua muy caliente directamente porque dañaría el plástico. Cuando haya un buen fondo, hay que estirar bien las arrugas del plástico protector, y esto se hace más fácil con la ayuda del peso de un poco de agua. Tras esto ya se puede seguir llenando con agua bien caliente. Por último se deja llenando cubierta con el plástico que evita que pierda calor haciendo de tapa.

 

¿A qué temperatura poner el agua?

 

Las guías clínicas recomiendan que la temperatura sea de 36 ºC durante la dilatación y 37,5 ºC en el nacimiento, pero la experiencia de cada vez más matronas apunta a que es demasiado caliente, y que es mejor que esté más templada. Para nosotras la guía es la temperatura que la mujer de parto sienta agradable, más en torno a los 34-35 ºC, y hacerle sentir cómoda para expresar si siente ligero frío o calor para adaptar la temperatura tantas veces como sea necesario. 

 

Si la piscina se va a usar en cuanto esté llena ponerla sólo un poco más caliente, ya que uno o dos grados se perderán al destaparla. Si aún se espera que pasen varias horas antes de usarla, mejor dejarla a unos 40 ºC para que aguante bastante tiempo. Se estima que pierde 1ºC/hora en una casa con buena temperatura ambiente y cubierta con el plástico.

 

En cuanto la piscina empiece a usarse deben llenarse ollas grandes y/o hervidores de agua para in añadiendo agua muy caliente en pequeñas cantidades. El agua que sale del grifo raramente sobrepasa los 50-60 ºC y hace falta mucha más cantidad para mantenerla agradable, por eso hervir agua es más sencillo. Éstas una tarea que requiere poco esfuerzo, pero que habrá que hacer continuamente cuando la piscina esté en uso.

Valle, Enero 2020

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