Consultas 

En esta sección vamos a hablaros de las distintas formas en las que ofrecemos consultas en el embarazo y de las cosas que habitualmente tratamos en ellas. Eso sí, no hay dos consultas iguales, ya que las vamos adaptando a las inquietudes, necesidades e intereses de cada persona y pareja concreta. En el embarazo abordamos no sólo las dudas, molestias y disfrute de esta etapa sino que también acompañamos a cada pareja en su preparación al parto y postparto que desean. 

Embarazo

Las consultas sirven para profundizar en lo que se está viviendo en el momento, tanto a nivel físico como emocional y espiritual, en las cuales se plantean preguntas como:

• ¿Cómo nos estamos sintiendo con relación a nosotras mismas, nuestro bebé, nuestra pareja, nuestros amigos, nuestra familia extensa?

• ​¿Cómo sentimos el apoyo de todas esas personas con relación a nuestras necesidades o decisiones? 

• ¿Qué apoyo creemos que necesitaremos en el postparto, y cómo conseguirlo?

• ​¿Tenemos la tribu que necesitamos para sentirnos comprendidas en este proceso? Si no ¿dónde podemos encontrarla?

​• ¿Cómo hacemos hueco en el día a día para cuidar de nosotras mismas, conectar con nuestro bebé, mimarnos en pareja

• ¿Cuáles son nuestros miedos? ¿de dónde vienen y hacia donde queremos que vayan? Todas las personas tienen miedos, nombrarlos ayuda a abordarlos​​

• ¿Qué necesitamos saber para tomar nuestras decisiones? 

• ¿Deseamos hacernos todas las pruebas que ofrece el sistema nacional de salud?

• ¿Qué fuentes de información o recursos nos resultan más útiles? ¿miramos también hacia adentro para encontrar respuestas? Toda la información está a nuestro alcance, sólo tenemos que buscarla

En este momento vamos a tomar las mejores decisiones que podamos y sepamos, en otro momento de nuestra vida tal vez habríamos decidido algo distinto, pero ese caminar a nuestro ritmo es parte del aprendizaje, date espacio para poder decidir desde tu certeza. 

Si planeas un parto en casa, también puedes leer más sobre el seguimiento que hacemos durante el embarazo. ​

 

Parto

Los conocimientos que podemos acumular en el embarazo nos ayudan a tomar decisiones más afines a nosotras mismas, a no simplemente dejarse llevar por la rutina de otras personas. Por eso vemos que tenemos mucho que aportar a parejas que planean su parto en el hospital, porque podemos añadir diversidad a la información, a menudo carente de opciones, que nos ofrece el sistema nacional de salud. Las herramientas que tengamos a mano para el parto nos pueden hacer el camino más fácil.

 

Tener un plan de parto, y la reflexión que redactarlo lleva consigo, para nosotras es clave. Escribir un plan de parto significa informarse, significa saber qué opciones hay y qué opciones son aún una utopía en muchos hospitales. Escribir un plan de parto significa evaluar qué es importante para nosotros, dónde vamos a poner nuestro enfoque. Tener un buen parto no significa llegar a un determinado estándar o visión más o menos idealizada, sino que es una impresión subjetiva de que lo que para nosotras era importante se cumplió. A menudo el factor más importante es haber sentido que se nos trató con tacto y respeto. Nosotras podemos ayudaros a redactar o revisar vuestro plan de parto, podemos informaros de qué es realista pedir y qué es utópico, y que esperamos que en una generación ya no lo sea. También es muy buena idea ir a las reuniones de El Parto es Nuestro para entender mejor la situación del parto hospitalario en el hospital al que pensáis acudir.

De cara al parto, por ejemplo, puede sernos de gran ayuda:

• Que nuestra pareja también esté muy informada

• Que sepamos reconocer las distintas fases del parto

• Que tengamos claro en qué momento deseamos trasladar al hospital si ese es nuestro plan

• Que tengamos alguien al otro lado del teléfono con quien consultar dudas y reafirmar certezas, incluido en el momento del parto

Postparto

En esta sociedad es muy habitual que el embarazo y el parto acaparen toda la atención, y el postparto se deje para pensar, o improvisar, cuando llegue. La realidad es que esta es la etapa más intensa para muchas familias, aparte de que desde nuestro punto de vista no se acaba pasadas unas semanas, sino que se alarga en un continuo que dura muchos meses o años. 

 

Prepararse para la lactancia, por ejemplo saber cómo afrontar las dificultades más comunes, es mucho más esencial que acudir a las consultas del tocólogo, completamente prescindibles en un embarazo de bajo riesgo. Hablar con las personas que nos van a visitar cuando el bebé nazca puede ahorrarnos visitas por compromiso, y dar espacio a expresar cómo pueden ayudaros. La vida tras el parto va a ser completamente distinta, como ya ha ido cambiando con la mera idea de saber que estamos embarazadas, y necesitará de mucho apoyo, flexibilidad y adaptación por nuestra parte y la de nuestro entorno. 

 

Poco a poco vamos acumulando experiencias, propias y compartidas por otras parejas que hemos acompañado, con las que vamos creando un collage con el que acompañar mejor esta etapa. Sentimos que existe una enorme necesidad de más apoyo, y más tribu. Necesitamos personas que están viviendo esta experiencia a la vez que nosotras, porque mucho se olvida, porque la belleza y la intensidad se difuminan cuando pasa el tiempo, nos emocionamos por cosas distintas. Y es que sólo otra pareja que esté en la misma etapa puede entender la felicidad al ver la primera sonrisa de nuestro bebé, el primer bocado, el primer paso, la primera palabra... Y por otro lado necesitamos el arrope de un entorno que no está tan ocupado como nosotras estamos con la crianza, personas de otras edades, en otras etapas de la vida para quien darnos una mano sea fácil, y a quienes les estaremos eternamente agradecidas. 

Conclusión

Si sientes que conocernos y juntarnos puede nutrir tu experiencia, no dudes en llamarnos, escribirnos o venir a los encuentros que organizamos, donde un montón de gente hermosa, profunda, transparente y espontánea está deseando crear red.

 

Valle, Abril 2019

Revisado, Enero 2020

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