¿Cómo avanza el parto?

Cómo el parto fluye es un misterio al que sólo se puede jugar a adivinar. No hay dos partos iguales, ni siquiera en la misma mujer. No hay reglas aplicables, no debería haber tiempos limitantes. Es una oportunidad de habitar la atemporalidad y observar con atención, sin pretender cambiar nada.

A veces entender cómo los gestos, los gemidos, la expresión de la mujer cambia a lo largo del parto nos puede hacer más fácil aceptar el rendirse a la esquematización y aceptar que el bebé nacerá en el momento perfecto. 

Traslados e intervenciones por prisas

El parto y sus tiempos desde siempre es para nosotras un tema central. La causa principal de traslado de un parto planeado en casa, y de parto instrumental y cesárea dentro de un hospital, es la creencia de los profesionales de que el parto se está alargando demasiado. Gracias a la experiencia de nuestros propios primeros partos y los de varias amigas, todos largos en expulsivo y de los cuales sabemos habríamos salido rajadas, aprendimos que todas necesitamos tiempos diferentes para dar a luz.

Nuestra labor como acompañantes es respetar sus tiempos, siempre que el latido del bebé esté bien y la mujer esté bien y ella lo estará si descansa y se nutre lo mejor posible. La desesperanza es el motivo principal por el que una mujer pide un traslado o una epidural, así que nos guardamos nuestras palabras de aliento para si realmente hacen falta en ese momento en que el parto nos parece que nos desborda. Ahí es cuando se agradece un gesto amable, una mano cercana, y el recordatorio de que la intensidad del parto nos recuerda lo poco que nos falta para tener a nuestro bebé entre los brazos. 

 

Más allá de los tactos vaginales

Pronto nos parecieron inútiles los tactos vaginales, y sabiendo que íbamos a estar allí cuando el bebé naciese, decidimos simplemente prestar atención, jugar a adivinar observando a la mujer de parto cómo todo evoluciona e ir confirmando cada teoría con el paso de los minutos o las horas. Sólo hacemos tactos vaginales cuando sentimos que la información que nos pueden aportar puede ser útil para la toma de decisiones. Por ejemplo ante un meconio denso o bajadas del latido porque si el parto es inminente seguiríamos en casa, mientras que si parece que aún falta mucho seguramente haríamos un traslado.

Observando la actitud

Aunque seguimos prestando atención a otros datos como la línea púrpura en el surco interglúteo de vez en cuando, el enfriamiento de las partes distales del cuerpo, o los cambios en la pelvis, el ano y la vulva al final del expulsivo... lo que más nos guía siempre es la actitud materna. El maravilloso texto de Whapio Diane BartlettLas etapas holísticas del nacimiento, describe con exactitud y belleza todos esos cambios de actitud y el trance que va calando con el avance del parto. Merece la pena leerlo entero, pero compartimos aquí una simplificación:

  • Embarcación, <4 cm Cotidianidad con pequeñas paradas para cada contracción, alegría por el inicio del parto, habla con normalidad, saca conversación, explica sus sensaciones, siente que poco a poco va entrando en un estado alterado. Antes de este punto en torno a los 2-3 cm es común que si se está tumbara el cuerpo nos pida levantarnos de la cama o el sofá por no conseguir encontrar postura

  • Cruzando el velo, 4 a 5 cm El velo es el límite que separa la realidad ordinaria de el trance o presencia en el que entramos durante el parto. La atención se mueve hacia adentro, el ambiente cambia, se vuelve más silenciosa, deja de sacar conversación y empieza a resultarle difícil contestar a preguntas sencillas durante las contracciones. A veces sólo cuando el velo se ha cruzado resulta evidente que ya estamos allí

  • Entre dos mundos, 5 a 8/9 cm Cierra los ojos, se sumerge en su mundo, el parto se vuelve intenso. Sólo habla de esa intensidad o verbaliza frases de autoayuda apelando a veces a sus ancestras

  • La llamada, en torno a 10 cm Está en la cúspide del parto, algunas mujeres sienten que el parto es super intenso y lo verbalizan diciendo que no pueden hacerlo. A veces unas palabras de aliento, de lo cerca que está el nacimiento nos ayudan a sentirnos capaces. Otras sienten que van más allá de su límite pero que aún pueden seguir adelante un poco más. Muchas buscamos una persona a nuestro lado en ese momento, simplemente para presenciar lo que estamos viviendo, sin necesidad de que hagan nada más que estar junto a nosotras. Esta etapa es la transición, el tiempo en que el cuerpo acaba de abrirse, y aunque pueda ser intensa, dura poco

  • La quietud, expulsivo con la cabeza del bebé aún alta La situación ha cambiado radicalmente, está relajada, las contracciones se espacian y se hacen más suaves, la mujer está en un trance profundo y tranquilo, relajada y adormilada. Es el descanso para coger energía, e información importante para su maternidad

  • La marea, descenso La mujer vuelve, el trance ya no es tan profundo. La cabeza del bebé desciende, y la mujer la siente. Siente que su pelvis se abre, y empiezan unas ganas ligeras de empujar, una presión. Es buena idea no agotar energías empujando, la sensación se irá haciendo cada vez más marcada, y será entonces el momento adecuado

  • Las grandes olas, pujos La cabeza del bebé está en periné y a menudo las ganas de empujar son irrefrenables. Aunque algunas mujeres no sienten la necesidad de empujar y su útero se encarga de ello. La cabeza se ve durante la contracción, cada vez más, ocultándose entre contracciones, hasta que está a punto de coronar cuando ya no retrocede

  • Emerger aparece el aro de fuego, la cabeza sale y las manos de su madre o su pareja le reciben. Las manos de la matrona/partera no son necesarias, pero pueden estar cerca para dar una mano

  • El regreso y conocerse, primeros 5/10 min postparto Aquí ocurre el pico máximo de oxitocina, es un momento sagrado de regreso, de conocerse, de enamorarse. Cualquier distracción está fuera de lugar, lo mejor es dejar a la familia en intimidad

  • Comunión, primeros 20/30 min postparto La atención se expande, y aparecen las ganas de presentar a su bebé a sus seres queridos

  • Completar, salida de la placenta La atención va hacia la placenta, que sale con unos pujos más. El bebé suele dormirse a los 60 min de vida, y la mamá suele comer, ducharse y ponerse cómoda, charlar o prepararse para descansar juntos

A veces cada una de estas fases se marca y reconoce a la perfección, otras la mujer pasa por algunas de ellas tan rápido que parece que no hubieran siquiera existido. Esta descripción a mi me ayuda a poner mi atención en unos u otros detalles, a descansar y reponer energía cuando no hay cambios. Observa dentro de ti cuál es la sensación, dónde te dice tu instinto que te encuentras, una vez pasado el parto esa sensación te recordará que aunque la mente a veces se interpone intentando racionalizar, el cuerpo sabe sin saber por qué todo lo que está ocurriendo.

Valle, Septiembre 2018

Revisado y ampliado, Enero 2020

 

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